Cuestiones en torno a la Investigación Privada

Marco de Aplicación. Metodología y Eficacia de la Investigación Privada

 

Este apartado pretende aclarar conceptos relativos a los procesos de investigación, metodológicos y de alcance legal, casuística más común en la actividad del Detective Privado, así como la aplicación de tales intervenciones y procesos a realidades complejas. No pretende ser un compendio de nociones de legales o de técnica jurídica, más bien una aplicación al desempeño del investigador de dichos conocimientos y de las técnicas propias de la profesión, del encaje adecuado en el marco legal y dotando de la mayor utilidad cara a su trabajo. 

 

  1. Las nota de Habitualidad o circunstancia reiterada. Referida a la Investigación Privada: cuando existe la necesidad de incidir en aspectos que se pretenden demostrar en un entorno no controlado de circunstancias cambiantes, se exige una preparación y labor de información previa a la ejecución de numerosos trabajos de investigación sobre el terreno, que minimice posibles desviaciones del objetivo inicial o conductas presuntas. Ejemplo de ello es disponer de información suficiente relativa a rutinas y conductas, circunstancias personales y relacionales concomitantes al objeto de la investigación y la realidad observada en un momento dado. Esta preparatoria es determinante no sólo para la consecución de los fines perseguidos, la economía de medios y presupuestaria, sino para dotar al instrumento-documento obtenido del peso necesario como elemento de decisión y prueba. En especial en la aportación a las demandas judiciales del informe del detective en calidad de Testigo-Perito y su ratificación ante el tribunal es preciso de dotarle de la solidez suficiente para que no sea desestimado por falta de sustancia. Para que se estime suficientemente fundamentado, las circunstancias a constarar o corroborar deben de reiterarse un número de ocasiones mínimo para que no se considere Circunstancia Ocasional, no sólo evidenciándose la reiteración, sino el establecimiento de una pauta o continuidad. Para ello se requerirían un mínimo de tres ocasiones válidas y consecutivas. La reiteración o incidencia regular en un período de tiempo dado no daría pie a que se alegue dicha circunstancia, como sería el caso del traslado de hechos corroborados en fechas aleatorias o distanciadas, salvo que el señalamiento de dichas ocasiones esté justificado: Expresado de otro modo, difícilmente puede entenderse ocasional que un hecho sea constatado y pueda trasladarse cuando se reitera en períodos sucesivos, regulares y análogos.

El Código Penal refiere: Para apreciar la habitualidad (...) se atenderá al número de actos (...) que resulten acreditados, así como a la proximidad temporal de los mismos., lo que la expresa la idea de continuidad del hecho o conducta.

 

  1. Ocasión o circunstancia irrepetible. A diferencia de la constatación de circunstancias y hechos recurrentes y del establecimiento de rutinas, la irrepetibilidad del acto implica una preparatoria con antelación y en profundidad, acopio de elementos controlables, instrumentos y medios necesarios para un desenlace favorable del resultado, dada la imposibilidad de su aseguramiento por la concurrencia de multiplicidad de factores aleatorios. Es por ello que dependiendo del objeto de investigación /sujeto observado, procede una incidencia u otra, tanto en aspectos cualitativos como cuantitativos, en las diversas intervenciones que sobre cada previsión de investigación se concreten. En tales casos se han de priorizar eficacia, utilidad y discreción sobre la economía de medios.
  2. Legitimidad. De nuevo un término de definición jurídica, que aplicado a la investigación y supeditado al encaje legal del ejercicio de la profesión, una vez reconocida la personalidad del peticionario, hace referencia a la necesidad de disponer de causa justificada y respaldo legal para promover una investigación, ya sea en calidad de parte, perjudicado o mediando un intérés legítimo, derecho subjetivo, entendido como tal, la facultad de acción individual que no entra en conflicto con otros derechos y libertades individuales o colectivos. Sin tal requisito, carecería de validez el requerimiento del requirente y cualquier actuación en el ejercicio de la profesión de detective, podría considerarse una intromisión al margen de sus atribuciones y de la legalidad.
  3. Ámbito, Objeto y sujeto de Investigación. A colación del anterior principio y una vez acreditado, deben definirse con carácter concreto y restrictivo ámbito, fines y el alcance de la investigación, al igual que ocurre en cualquier actuación o diligencia oficial, en especial en la aproximación a la esfera de privacidad y el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos investigados, especialmente protegidos. Dicho entorno o ámbito de actuación, jurídico, material, físico y temporal debe ser limitado, concreto y acotado, no suponiendo en ningún caso investigación indiscriminada. En base a este razonamiento no debe ir dirigida hacia persona indeterminada, salvo que el objeto sea la identificación o localización de sujetos desconocidos relacionados con determinados hechos concretos, que habrán de ser del mismo modo definidos en detalle, así como su proyección temporal y espacial. Dicho sujeto o sujetos, deben poder ser vinculados al requirente de manera directa y demostrable, mediando interés, perjuicio o relación reconocible. De extenderse las actuaciones a terceros, debe existir del mismo modo causa justificada, relativa a las personas y hechos que se tratan de evidenciar o demostrar.                                                     En concreto, hemos de poner especial cuidado en la definición del Objeto de investigación, que debe quedar concretado con anterioridad al inicio de las actuaciones. Ya sea la demostración de hechos presuntos, constatación de circunstancias, conductas o rutinas, identificación y determinación de relaciones jurídica o material, nexos causales, descripción, dimensión o cuantificación, etc... tales indagaciones deben seguir un hilo conductor claro, una coherencia interna en la concatenación de actuaciones, que no presuponga un acopio desordenado o masificado de informaciones, testimonios y registros, ajenos a tales objetos o fines. Extralimitarse o no circunscribirse a los fines perseguidos, falta de rigor, exceso de celo o imprudencia a dicho Objeto, no sólo invalidaría el documento obtenido y la propia investigación, sino puede ser considerado una injerencia e ilegalidad flagrante. Un ejemplo claro es la verificación de una rutina laboral a la que se adorna con conductas personales o privadas ajenas al propósito de la investigación, o con informaciones de terceros no justificables e innecesarias, con independencia de la legitimidad de los posibles fines que se pretenden para el informe del detective.
  4. Proporcionalidad y Legalidad. Como en todas las intervenciones que pueden suponer una presunta limitación de derechos y en especial, cuando no existe justificación ni capacidad legal para llevar a cabo intrusiones en el ámbito privado, por ejemplo, el Detective ha se ser en especial riguroso y restrictivo en la utilización de técnicas de intervención y medios que puedan suponer una vulneración de la intimidad o privacidad de los investigados. Así un uso abusivo de medios técnicos, por ejemplo, ya fueren grabaciones y registros, medios de apoyo en seguimientos, pueden suponer una intrusión en ámbitos para los que no existe justificación en la medida. La tendencia a la sobreabundancia de acopio documentos y medios y su uso abusivo, puede suponer no solo el entorpecimiento del normal desenvolvimiento de las personas, sino situaciones de acoso o limitaciones de sus derechos de manera inmotivada. Claro ejemplo es el uso de vídeo para documentar actividades irrelevantes para el fin que se persigue, ajenos al objeto de investigación; uso de equipos de seguimiento que implican un control indiscriminado e injustificado de las actividades de los sujetos investigados